España ha pasado en pocos años de tener un sector del juego tradicional, centrado en loterías y apuestas presenciales, a un ecosistema donde el juego online, las apuestas deportivas y los casinos digitales forman parte del ocio de millones de personas adultas. Ante este crecimiento acelerado, el país ha optado de forma deliberada por unaregulación estricta y muy estructuradadel juego de azar.Lejos de ser un freno a la actividad económica, esta regulación buscaproteger a las personas,dignificar e [...]